{"id":130828,"date":"2021-04-27T13:17:21","date_gmt":"2021-04-27T18:17:21","guid":{"rendered":"https:\/\/insurgentepress.com.mx\/?p=130828"},"modified":"2021-04-27T13:17:21","modified_gmt":"2021-04-27T18:17:21","slug":"recrudece-miseria-covid-19-en-zonas-urbanas-de-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/insurgentepress.mx\/index.php\/2021\/04\/27\/recrudece-miseria-covid-19-en-zonas-urbanas-de-argentina\/","title":{"rendered":"Recrudece miseria Covid-19 en zonas urbanas de Argentina"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/afp.com\">Agencias<\/a>\/Ciudad de M\u00e9xico.- Antes de la pandemia de covid-19, Daisy Garc\u00eda, de 26 a\u00f1os, atend\u00eda a unas ochenta personas por d\u00eda en un comedor comunitario de la provincia de Buenos Aires. Ahora, son cerca de 1.000.<\/p>\n<p>Nunca, nunca imaginamos que \u00edbamos a llegar a esto\u00bb, comenta Garc\u00eda. Desde que migr\u00f3 de Paraguay hace 14 a\u00f1os, esta joven vive en la zona oeste del municipio de La Matanza, el m\u00e1s poblado de la provincia de Buenos Aires.<\/p>\n<p>El comedor est\u00e1 en un edificio de dos pisos construido a base de bloques de hormig\u00f3n y donde tambi\u00e9n funciona un jard\u00edn de infantes, un lujo en el barrio 17 de marzo, en medio de caser\u00edos, basurales y calles de tierra que se inundan cada vez que llueve.<\/p>\n<p>\u00abNo hay un descanso. Antes trabaj\u00e1bamos con 70 u 80 porciones y ahora la pandemia nos dio vuelta, entre 450 a 500 al mediod\u00eda y a la noche 350 a 400 porciones diarias; tambi\u00e9n trabajamos los fines de semana\u00bb, describe.<\/p>\n<p>Hay mucha necesidad y mucha voces que piden. La gente viene de todos lados de por aqu\u00ed\u00bb.<\/p>\n<ul>\n<li>\u00abEstamos abandonados\u00bb &#8211;<\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"http:\/\/afp.com\">Ubicada a unos 20 minutos<\/a> en auto del emblem\u00e1tico Obelisco de Buenos Aires, La Matanza es uno de los retratos m\u00e1s dram\u00e1ticos de la pobreza en Argentina, pa\u00eds con 122 villas y asentamientos.<\/p>\n<p>Casi la mitad de los 1,7 millones de personas que viven en este municipio son pobres.<\/p>\n<p>Los casos de covid-19 aumentan cada d\u00eda y la ocupaci\u00f3n de camas en terapia intensiva se encuentra saturada. En una semana, hasta el lunes pasado, hubo 6.680 contagios, m\u00e1s de 1.000 por encima de los reportados la semana anterior, lo que eleva a unos 105 mil los casos registrados.<\/p>\n<p>La delincuencia por el control de la droga entre los barrios de la zona oeste del municipio es un problema sempiterno. Sobre todo por \u00abel paco\u00bb, la pasta base de coca\u00edna.<\/p>\n<p>Pr\u00e1cticamente no hay servicios tan elementales como salud, electricidad, y sobre todo cloacas y agua potable. Las peri\u00f3dicas crecidas del r\u00edo La Matanza dejan las calles sumergidas en agua sucia.<\/p>\n<p>\u00abNosotros estamos abandonados\u00bb, grita un hombre.<\/p>\n<p>Silvana Grisel Meza tiene 20 a\u00f1os y lo que mas quiere es que su hijo, de dos a\u00f1os, tenga m\u00e1s oportunidades de las que tuvo ella.<\/p>\n<p>\u00abAc\u00e1 adentro no se aprende nada bueno\u00bb, afirma sobre su barrio Puerta de Hierro.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/afp.com\">Lo dice por experiencia propia<\/a>. De sus diez hermanos, uno falleci\u00f3 por ajustes de cuentas y otra est\u00e1 en la c\u00e1rcel por homicidio. Ella y su marido se conocieron en una cl\u00ednica de rehabilitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Construir una vida mejor ahora parece imposible.<\/p>\n<p>Meza es ama de casa y su pareja vive \u00abde changas\u00bb, como se le dice a los trabajos ocasionales. Pero en tiempos de pandemia, \u00abconseguir changas es muy dif\u00edcil\u00bb.<\/p>\n<p>El barrio San Petersburgo es uno de los m\u00e1s peligrosos de la zona y est\u00e1 rodeado de garitas policiales. Hab\u00eda logrado disminuir la violencia del narco, pero en los \u00faltimos meses, durante la pandemia, \u00ablas cosas volvieron a su sitio\u00bb.<\/p>\n<p>Al no poder salir de casa, se roban entre ellos. De un lado hay que sacar plata\u00bb, explica Mart\u00edn Portillo, de 47 a\u00f1os. Este hombre naci\u00f3 en la zona; ahora trabaja en la Parroquia San Jos\u00e9, dedicada a mejorar la vida de estos barrios.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/afp.com\">La pandemia ha sido devastadora<\/a> para muchas econom\u00edas del mundo, pero en Argentina, en recesi\u00f3n desde 2018, provoca estragos.<\/p>\n<p>La pobreza alcanz\u00f3 en 2020 al 42% de los 45 millones argentinos. Un 40% de la poblaci\u00f3n argentina vive de la econom\u00eda informal.<\/p>\n<p>El pa\u00eds sudamericano sufre una inflaci\u00f3n cr\u00f3nica (36% en 2020) que hace que para muchos el acceso a alimentos sea imposible.<\/p>\n<p>En estos barrios casi todos se alimentan gracias a la ayuda de los comedores comunitarios. Pero est\u00e1n hartos de peregrinar para conseguir agua.<\/p>\n<p>Cada vez que Natalia Elizabeth Colbet quiere lavarse las manos tiene que cargar un tacho hasta la canilla que comparte con sus vecinos.<\/p>\n<p>La verdad que es una lucha\u00bb, dice esta ama de casa.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/afp.com\">Junto a unas 100 familias<\/a>, Colbet se mud\u00f3 hace m\u00e1s de dos a\u00f1os a este terreno situado en la localidad Ciudad Evita, en referencia a Eva Per\u00f3n. Ellos mismos bautizaron su barrio 28 de octubre, el d\u00eda en que aqu\u00ed se mudaron.<\/p>\n<p>Yo no tengo la posibilidad de entrar a mi casa y lavarme las manos. Con la pandemia se hizo todo m\u00e1s dif\u00edcil, demasiado\u00bb.<\/p>\n<p>En el barrio de San Petersburgo, Silvia Rodr\u00edguez recibe alimento de los comedores para sus siete hijos. Pero conseguir agua, le resulta un desaf\u00edo diario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agencias\/Ciudad de M\u00e9xico.- Antes de la pandemia de covid-19, Daisy Garc\u00eda, de 26 a\u00f1os, atend\u00eda a unas ochenta personas por d\u00eda en un comedor comunitario de la provincia de Buenos Aires. Ahora, son cerca de 1.000. Nunca, nunca imaginamos que \u00edbamos a llegar a esto\u00bb, comenta Garc\u00eda. 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