{"id":137345,"date":"2024-08-23T10:40:43","date_gmt":"2024-08-23T15:40:43","guid":{"rendered":"https:\/\/insurgentepress.mx\/?p=137345"},"modified":"2024-08-22T15:44:12","modified_gmt":"2024-08-22T20:44:12","slug":"buscan-demoler-los-lugares-donde-sucedieron-masacres-en-eeuu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/insurgentepress.mx\/index.php\/2024\/08\/23\/buscan-demoler-los-lugares-donde-sucedieron-masacres-en-eeuu\/","title":{"rendered":"Buscan demoler los lugares donde sucedieron masacres en EEUU"},"content":{"rendered":"<p>Agencias, Ciudad de M\u00e9xico.-\u00a0La semana pasada, en Parkland, Florida, equipos de obras comenzaron a demoler el edificio de la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas, donde un tiroteo en 2018 acab\u00f3 con la vida de 17 personas. Mientras resonaba el estruendo de la destrucci\u00f3n, la gente de la comunidad explic\u00f3 exactamente por qu\u00e9 derribar el edificio era tan significativo y crucial.<\/p>\n<p>El exalumno Bryan Lequerique, dijo: \u201cEs algo que todos necesitamos. Es hora de poner fin a este cap\u00edtulo tan doloroso en la vida de todos\u201d. Y Eric Garner, profesor de cine y radiodifusi\u00f3n, expres\u00f3: \u201cDurante seis a\u00f1os y medio hemos contemplado este monumento al asesinato en masa que ha permanecido en el campus todos los d\u00edas\u2026. Derribarlo es el evento monumental\u201d.<\/p>\n<p>Parkland. Uvalde. Columbine. Sandy Hook. Un supermercado en B\u00fafalo. Una iglesia en Carolina del Sur. Una sinagoga en Pittsburgh. Un club nocturno en Orlando, Florida. Cuando la violencia llega a un lugar p\u00fablico, como ocurre con demasiada frecuencia en nuestra \u00e9poca, una pregunta delicada perdura en el silencio posterior: \u00bfQu\u00e9 se debe hacer con los edificios donde se derram\u00f3 sangre, donde se trastornaron vidas, donde seres queridos se perdieron para siempre?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la opci\u00f3n adecuada: el desaf\u00edo de mantenerlos en pie o el profundo consuelo que puede resultar de borrarlos del mapa? \u00bfEs mejor mantener el dolor frente a nosotros o a la distancia?<\/p>\n<p>El ejemplo m\u00e1s obvio en la historia reciente es la decisi\u00f3n de preservar los campos de concentraci\u00f3n administrados por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, donde murieron millones de jud\u00edos y otras personas, un enfoque consistente con los mantras posteriores al Holocausto de \u201cnunca olvidar\u201d y \u201cnunca m\u00e1s\u201d. Pero ese fue un evento de importancia global, con significado tanto para los descendientes de los sobrevivientes como para el p\u00fablico en general.<\/p>\n<p>Para las comunidades estadounidenses individuales, los enfoques han variado. Parkland y otros optaron por la demolici\u00f3n. En Pittsburgh, la sinagoga Tree of Life (\u00c1rbol de la Vida), lugar de un tiroteo en 2018, fue derribada para dar paso a un nuevo santuario y monumento conmemorativo.<\/p>\n<p>Pero el supermercado Tops Friendly Markets, en B\u00fafalo, Nueva York, y la Iglesia Episcopal Metodista Africana Emanuel, en Charleston, Carolina del Sur, donde ocurrieron tiroteos masivos por motivos racistas, reabrieron. Y la Escuela Secundaria Columbine sigue en pie, aunque su biblioteca, donde sucedi\u00f3 gran parte del derramamiento de sangre, fue reemplazada despu\u00e9s de un largo y apasionado debate. \u201cEncontrar un equilibrio entre su funci\u00f3n como escuela secundaria y la necesidad de conmemoraci\u00f3n ha sido un proceso largo\u201d, escribi\u00f3 el exalumno Riley Burkhart a principios de este a\u00f1o en un ensayo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 implican estas decisiones? No s\u00f3lo emoci\u00f3n y sufrimiento. En ocasiones es simplemente una cuesti\u00f3n de recursos: no todos los distritos escolares pueden darse el lujo de demoler y reconstruir. A veces se trata de no querer dar a quienes podr\u00edan apoyar al agresor un lugar donde centrar su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cNegar esas oportunidades a quienes celebran la persecuci\u00f3n y la muerte de aquellos diferentes a ellos es una raz\u00f3n perfectamente v\u00e1lida para derribar edificios donde ocurrieron asesinatos en masa\u201d, dijo en un correo electr\u00f3nico Daniel Fountain, profesor de historia en el Meredith College, de Carolina del Norte.<\/p>\n<p>No obstante, quiz\u00e1 el motivo m\u00e1s importante sea la creciente discusi\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os sobre el papel de la salud mental.<\/p>\n<p>\u201cHay normas cambiantes sobre cosas como el trauma y el dar cierre (a un evento) que est\u00e1n en juego y que hoy alientan la noci\u00f3n de demoler estos espacios\u201d, explic\u00f3 Timothy Recuber, soci\u00f3logo del Smith College, en Massachusetts, y autor de \u201cConsuming Catastrophe: Mass Culture in America\u2019s Decade of Disaster\u201d (Consumir la cat\u00e1strofe: Cultura de masas en la d\u00e9cada de desastres en Estados Unidos).<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os, dijo, \u201cla idea predominante de c\u00f3mo sobreponerse a una tragedia fue agachar la cabeza y superarla. Hoy en d\u00eda, es m\u00e1s probable que la gente crea que tener que regresar a la escena del crimen, por as\u00ed decirlo, equivale a volver a causar un da\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>En el barrio Squirrel Hill, en Pittsburgh, una valla oculta el sitio donde se encontraba la sinagoga \u00c1rbol de la Vida hasta que fue demolida a principios de este a\u00f1o, m\u00e1s de cinco a\u00f1os despu\u00e9s de que un hombre armado mat\u00f3 a 11 personas en el peor ataque antisemita en la historia de Estados Unidos.<\/p>\n<p>David Michael Slater creci\u00f3 frente a la sinagoga. Entiende la ambivalencia que puede surgir al elegir si derribar o no.<\/p>\n<p>\u201cEs f\u00e1cil ver por qu\u00e9 quienes toman las decisiones podr\u00edan haber elegido un camino u otro. Y a m\u00ed me parece presuntuoso que cualquiera que no sea parte o est\u00e9 directamente afectado por la elecci\u00f3n la objete\u201d, opin\u00f3 Slater, quien se jubil\u00f3 este mes despu\u00e9s de 30 a\u00f1os de ense\u00f1ar ingl\u00e9s en escuelas secundarias. \u201cDicho eso, la decisi\u00f3n de demoler esos sitios, vista en el contexto de nuestra creciente cultura de destrucci\u00f3n, deber\u00eda generar preocupaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El poder de la memoria tiene un doble efecto<\/p>\n<p>Desde la Segunda Guerra Mundial hasta el 11 de septiembre, las pol\u00edticas de la memoria estadounidense son poderosas y en ning\u00fan caso m\u00e1s intrincadas que en el caso de los tiroteos masivos. La p\u00e9rdida de seres queridos, los desacuerdos sociales respecto a las leyes sobre armas y los diferentes enfoques para proteger a los ni\u00f1os crean un panorama donde los problemas m\u00e1s peque\u00f1os pueden dar lugar a decenas de opiniones apasionadas y enojadas.<\/p>\n<p>Para algunos, mantener un edificio en pie es el m\u00e1ximo desaf\u00edo: uno no se doblega ante el horror ni capitula ante quienes lo causaron. Elige continuar adelante frente a circunstancias inimaginables, un hilo conductor s\u00f3lido en la narrativa estadounidense.<\/p>\n<p>Para otros, la posibilidad de volver a sufrir el trauma es fundamental. \u00bfPor qu\u00e9 \u2014es el razonamiento\u2014 un edificio donde personas tuvieron muertes violentas deber\u00eda permanecer como una fuerza que acecha \u2014literalmente\u2014 en la vida de quienes deben seguir adelante?<\/p>\n<p>Es l\u00f3gico, entonces, que un factor clave para decidir el destino de tales edificios se fusione en torno a una pregunta: \u00bfqui\u00e9n es el p\u00fablico involucrado?<\/p>\n<p>\u201cNo es una simple elecci\u00f3n entre si derribarlo, renovarlo o dejarlo as\u00ed\u201d, dijo Jennifer Talarico, profesora de psicolog\u00eda en el Lafayette College, en Pensilvania, quien estudia c\u00f3mo las personas forman recuerdos personales de eventos p\u00fablicos.<\/p>\n<p>\u201cSi nos interesan los recuerdos de las personas que vivieron directamente el evento, ese espacio f\u00edsico servir\u00e1 como un recordatorio espec\u00edfico y poderoso. Pero si hablamos de recordar o conmemorar un evento para otras personas \u2014aquellos que no lo experimentaron_, ese es un c\u00e1lculo ligeramente diferente\u201d, explic\u00f3 Talarico. \u201cRecordar y olvidar son ambas fuerzas poderosas\u201d.<\/p>\n<p>En \u00faltima instancia, por supuesto, hay un t\u00e9rmino medio: eliminar el edificio en s\u00ed, pero erigir un monumento duradero a quienes murieron, como han elegido Uvalde y otras comunidades. De esa manera, las virtudes de la salud mental y del recuerdo se pueden honrar. La vida puede continuar, no de manera inconsciente, pero tampoco obstaculizada por un recordatorio diario y visceral de la angustia que alguna vez la domin\u00f3.<\/p>\n<p>Ese enfoque le sienta bien a Slater, quien ha contemplado tales tragedias tanto desde el punto de vista de la sinagoga de su ciudad natal como de las aulas donde ense\u00f1\u00f3 y mantuvo a salvo a los ni\u00f1os durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>\u201cComo todo problema importante en la vida, es dif\u00edcil encontrar respuestas sencillas\u201d, dijo Slater. \u201cSi lo que reemplaza a \u00c1rbol de la Vida o a Parkland o al pr\u00f3ximo lugar profanado de culto, aprendizaje o comercio, puede servir como prueba de nuestro esp\u00edritu indomable y como evidencia conmemorativa de lo que nos esforzamos por superar, tal vez podamos tener lo mejor de los dos peores mundos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agencias, Ciudad de M\u00e9xico.-\u00a0La semana pasada, en Parkland, Florida, equipos de obras comenzaron a demoler el edificio de la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas, donde un tiroteo en 2018 acab\u00f3 con la vida de 17 personas. 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